Contratos temporales que pueden usar los autónomos en 2025

Entrega de documentos laborales entre profesionales en una oficina, ilustrando los contratos temporales que pueden usar los autónomos.

Contratos temporales que pueden usar los autónomos en 2025

A pesar de las restricciones impuestas por la reforma laboral, los autónomos todavía cuentan en 2025 con dos modalidades legales de contratación temporal: el contrato por circunstancias de la producción y el contrato de sustitución. Su correcta aplicación es clave para cubrir necesidades puntuales sin riesgo de sanciones.

En Arias Assessors, asesoría ubicada en el centro de Barcelona con más de 25 años de experiencia, ayudamos a autónomos y pequeñas empresas a gestionar correctamente sus contrataciones. A continuación, explicamos en qué consiste cada modalidad y cuándo puede utilizarse legalmente.

El nuevo marco legal tras la reforma laboral

Con la entrada en vigor del Real Decreto 32/2021, se eliminó el contrato por obra y servicio y se endurecieron las condiciones para realizar contratos temporales. Actualmente, todos los contratos deben ser indefinidos por defecto. Las excepciones, que permiten el uso de contratos temporales, son limitadas y están muy vigiladas.

Además, si un trabajador encadena contratos por más de 18 meses en un periodo de 24 meses, su relación laboral se convierte en indefinida de manera automática. Por otro lado, los contratos inferiores a un mes conllevan un recargo del 40 % en las cotizaciones. Estas medidas buscan reducir el uso abusivo de la contratación temporal y fomentar la estabilidad laboral.

Contrato por circunstancias de la producción

Es la modalidad más común para cubrir incrementos puntuales de trabajo, pero solo puede utilizarse en dos supuestos concretos: por causas imprevisibles o por circunstancias previsibles.

1. Causas imprevisibles
Se utiliza cuando ocurre un aumento inesperado de la actividad que no puede ser asumido por la plantilla habitual. Por ejemplo, un pedido urgente o una situación sobrevenida. La duración máxima es de seis meses, prorrogable una vez, siempre que el total no supere ese límite, salvo que el convenio colectivo permita una duración mayor, con un máximo absoluto de doce meses. Es obligatorio detallar en el contrato la causa concreta y la relación con la duración prevista.

2. Circunstancias previsibles
Aplicable a actividades planificadas, como campañas de rebajas o ferias. El límite es de noventa días al año, no consecutivos, y se aplica independientemente del número de trabajadores contratados. Si esta previsibilidad se repite cada año, la modalidad adecuada ya no es un contrato temporal, sino un contrato fijo discontinuo.

Contrato de sustitución

El contrato de sustitución, también conocido anteriormente como contrato de interinidad, está destinado a cubrir ausencias temporales de trabajadores que tienen derecho a reincorporarse, como bajas por incapacidad temporal, maternidad, paternidad o reducción de jornada por cuidado de hijos.

Este contrato debe incluir de forma expresa el nombre del trabajador sustituido, el motivo de la ausencia y la reserva del puesto hasta su reincorporación. No puede usarse para cubrir vacantes o puestos nuevos, y su uso indebido puede derivar en la conversión automática en contrato indefinido.

Alternativa: fijos discontinuos

Tras la eliminación de los contratos por obra y servicio, los contratos fijos discontinuos han cobrado un papel fundamental. Están pensados para actividades cíclicas o estacionales que se repiten de forma periódica, como campañas de verano en hostelería o periodos altos en el comercio.

Aunque no es una modalidad temporal como tal, sí permite a los autónomos contratar de forma indefinida a trabajadores que solo se incorporan en determinados momentos del año, ajustándose a las necesidades reales del negocio.

Riesgos del uso indebido de contratos temporales

Los errores más frecuentes al utilizar contratos temporales incluyen:

  • No justificar adecuadamente la causa de la contratación.

  • Superar el límite de noventa días en supuestos previsibles.

  • Encadenar contratos con la misma persona sin respetar los plazos.

  • Aplicar contratos temporales a necesidades estructurales del negocio.

Estos errores pueden derivar en la conversión automática del contrato en indefinido y sanciones de hasta 3.000 euros. Además, la Inspección de Trabajo está realizando campañas específicas para revisar la legalidad de estos contratos.

La importancia de un asesoramiento adecuado

Elegir la modalidad de contratación correcta no solo es una cuestión legal, sino también estratégica. Un contrato mal planteado puede suponer un coste económico elevado y problemas legales a largo plazo.

En Arias Assessors analizamos cada caso particular y asesoramos a nuestros clientes en la redacción, justificación y formalización de contratos. Utilizamos sistemas integrados de gestión laboral, como A3 Software, y trabajamos directamente con las administraciones mediante medios telemáticos, lo que nos permite agilizar todos los trámites de forma segura.

Gracias a nuestro equipo especializado en asesoramiento laboral, fiscal y contable, ofrecemos soluciones adaptadas a las necesidades reales de cada autónomo o pequeña empresa, ayudando a evitar errores y optimizando recursos.

Conclusión

Los autónomos en 2025 solo pueden recurrir a contratos temporales en situaciones muy concretas y justificadas. Las dos fórmulas legales vigentes son el contrato por circunstancias de la producción y el contrato de sustitución. Su uso correcto es imprescindible para evitar sanciones, proteger el negocio y adaptarse al nuevo marco normativo.

Contar con asesoramiento profesional como el de Arias Assessors es fundamental para garantizar que cada contratación cumpla con la ley y responda eficazmente a las necesidades reales del negocio.