Comunicar un despido: cuidado con el WhatsApp y el correo

Para autónomos y pequeñas empresas, comunicar un despido a través de WhatsApp o correo electrónico puede salir muy caro. Aunque parezca ágil y cómodo, los tribunales han dejado claro que esas vías no ofrecen garantías suficientes y pueden convertir un despido válido en improcedente.

Según expertos, actualmente no está admitido despedir a través de WhatsApp, solo en casos muy excepcionales podría aceptarse, y aun así la carga de la prueba recae sobre el empleador. Es decir, quien despide debe demostrar que esa era una forma habitual de comunicación con el trabajador.

¿Por qué no aceptan el WhatsApp como vía de despido?

La razón principal es que la notificación de despido debe realizarse mediante un medio que permita dejar constancia fehaciente. WhatsApp no garantiza que el trabajador haya recibido el mensaje, ni quién lo envió, ni cuándo se leyó. Su uso para notificar despidos choca con los requisitos del Estatuto de los Trabajadores y con la jurisprudencia consolidada.

El correo electrónico puede usarse si previamente el trabajador ha dado su consentimiento y si se prueba la recepción. Por ejemplo, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña declaró improcedente un despido notificado por email porque no quedó acreditado que la empleada hubiese aceptado recibir comunicaciones por esa vía ni que lo hubiese leído.

Vías válidas y seguras para despedir

Para que un despido resista un posible juicio, lo más seguro es:

  • Entregar la carta de despido en mano, con firma del trabajador o acuse de recibo.

  • Enviar la carta mediante burofax o correo certificado con acuse de recibo.

  • Utilizar acta notarial para certificar la entrega.

Estos medios dejan constancia del envío y del contenido, protegiendo al empleador frente a impugnaciones.

¿Cuándo podría admitirse WhatsApp o email?

Solo en casos excepcionales. Si el empleador puede acreditar que:

  1. Esa vía era habitual de comunicación entre empresa y trabajador (por ejemplo, envío frecuente de mensajes de trabajo).

  2. El trabajador consintió expresamente en recibir comunicaciones importantes por ese medio.

  3. El contenido del mensaje cumple los requisitos formales: motivo, fecha, efectos del despido.

Aun así, no hay garantía de que un tribunal lo acepte, porque la prudencia judicial suele favorecer que se utilicen medios con prueba más fuerte.

Consecuencias de una comunicación defectuosa

Si un despido se comunica por medio no válido, el trabajador puede impugnarlo. El juez puede declarar:

  • Despido improcedente: la empresa debe elegir entre readmitir al trabajador o pagar una indemnización.

  • En casos extremos, puede incluso considerarse nulo si vulnera derechos fundamentales (muy rarezas).

  • El coste: indemnizaciones, pago de salarios de tramitación, desgaste reputacional y riesgo legal.

Recomendaciones para autónomos y pequeñas empresas

Desde Arias Assessors aconsejamos:

  • No “arriesgar” usando WhatsApp o email para comunicar un despido.

  • Siempre optar por medios formales que dejen constancia.

  • Si en tu relación laboral solías usar email o mensajería digital, documenta ese uso habitual y pide consentimiento previo escrito.

  • Redacta con claridad los motivos del despido y la fecha en la carta formal.