Hacienda aplaza Verifactu a octubre de 2028: lo que cambia para autónomos y pymes

Hacienda aplaza Verifactu a octubre de 2028: lo que cambia para autónomos y pymes

Hacienda aplaza Verifactu a octubre de 2028: lo que cambia para autónomos y pymes

Hacienda prepara un segundo aplazamiento de Verifactu, el reglamento que exige adaptar los sistemas informáticos de facturación. El Ministerio anunció el lunes 6 de octubre que plantea mover las obligaciones pendientes hasta octubre de 2028, una fecha que coincidiría con la entrada en vigor de la factura electrónica obligatoria para los autónomos y empresas que facturen hasta ocho millones de euros al año.

El anuncio llega cuando faltaban pocos meses para que el plazo actual venciera: el 1 de enero de 2027 para las empresas sujetas al Impuesto sobre Sociedades y el 1 de julio de 2027 para el resto de autónomos y pymes. Con el nuevo calendario previsto, esos plazos se alargarían más de un año.

Hay un matiz importante que conviene subrayar desde el principio: el aplazamiento todavía no está aprobado. Lo que Hacienda ha hecho es anunciar una previsión de modificación. Las fechas actuales siguen siendo las que marca el reglamento hasta que el cambio se publique oficialmente en la normativa correspondiente.

Por qué Hacienda propone este segundo aplazamiento

La razón declarada por el Ministerio es técnica y económica a la vez. Hacienda quiere que los calendarios de Verifactu y de la factura electrónica coincidan para que ambas normas sean compatibles desde el punto de vista técnico y para evitar que los negocios tengan que realizar dos cambios tecnológicos consecutivos en un plazo corto.

Para muchos autónomos y pymes, la adaptación a Verifactu y la posterior adaptación a la factura electrónica no son dos cambios independientes: afectan al mismo sistema de facturación. Si ambas obligaciones hubieran seguido calendarios distintos, los negocios habrían tenido que invertir dos veces en actualizar su software, sus equipos o la integración entre herramientas.

El problema es especialmente relevante en sectores como la hostelería y el comercio, donde el TPV, la caja, las comandas y la facturación suelen estar integrados en un único sistema. Adaptar ese entorno a Verifactu primero y a la factura electrónica después puede implicar renovar equipos o reconfigurar integraciones en dos ocasiones distintas, con el coste que eso conlleva.

La Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA) llevaba meses alertando precisamente de este problema y reclamando que ambas obligaciones se sincronizaran en una única adaptación. Su presidente, Lorenzo Amor, había advertido de que no tenía sentido obligar a un autónomo a adaptar su sistema a Verifactu y exigirle poco después otra adaptación para la factura electrónica. El anuncio de Hacienda responde directamente a esa reclamación.

Las fechas que estaban en vigor y las que se plantean ahora

Para entender el alcance del cambio, conviene tener claro el calendario que estaba vigente antes del anuncio y lo que se propone ahora:

  • Calendario anterior al anuncio — empresas sujetas al Impuesto sobre Sociedades: 1 de enero de 2027.
  • Calendario anterior al anuncio — resto de autónomos y pymes: 1 de julio de 2027.
  • Nuevo calendario propuesto por Hacienda: octubre de 2028 para todos, alineado con la entrada en vigor de la factura electrónica para negocios de hasta ocho millones de euros de facturación anual.

Este no es el primer aplazamiento. El año pasado también se aprobó una prórroga pocos meses antes de que venciera el plazo que entonces estaba vigente. El patrón se repite: Hacienda anuncia un cambio de calendario cuando la fecha de aplicación se acerca y los negocios no están suficientemente preparados.

Qué es Verifactu y a quién afecta

Verifactu es el nombre con el que se conoce el sistema derivado del Real Decreto 1007/2023, que establece los requisitos técnicos que deben cumplir los programas informáticos utilizados para emitir facturas. Su objetivo principal es impedir que los registros de facturación puedan modificarse o eliminarse sin dejar rastro, garantizando la integridad, conservación, trazabilidad e inalterabilidad de los datos.

Dentro del reglamento existe una modalidad específica llamada Verifactu en sentido estricto, en la que los registros de facturación se remiten a la Agencia Tributaria de forma automatizada en tiempo real. Pero cumplir el reglamento no obliga necesariamente a utilizar esta modalidad: los negocios también pueden optar por sistemas que cumplen los requisitos técnicos y conservan los registros sin enviarlos inmediatamente a Hacienda.

En la práctica, el término Verifactu se usa de forma general para referirse a la adaptación de los programas de facturación al reglamento completo, independientemente de si se elige la modalidad de remisión inmediata o no.

Qué diferencia a Verifactu de la factura electrónica

Son dos obligaciones distintas que ahora Hacienda quiere hacer coincidir en el tiempo:

  • Verifactu regula los sistemas informáticos internos que generan y conservan los registros de facturación. Afecta a cómo se produce y almacena la factura dentro del propio negocio.
  • La factura electrónica, derivada de la Ley Crea y Crece, regula cómo se intercambian las facturas entre empresas y profesionales en operaciones B2B. Exige que esas facturas se emitan y reciban en formato electrónico estructurado, con trazabilidad sobre su aceptación y pago.

Hasta ahora, ambas normas tenían calendarios diferentes, lo que obligaba a los negocios a planificar dos adaptaciones distintas. El anuncio de Hacienda busca que ambas coincidan en octubre de 2028.

Qué deben hacer los autónomos y pymes mientras llega la aprobación oficial

El aplazamiento anunciado no está todavía publicado en ninguna norma. Mientras eso no ocurra, las fechas en vigor siguen siendo las anteriores: 1 de enero de 2027 para las sociedades y 1 de julio de 2027 para el resto. Esto tiene una consecuencia práctica directa: no se puede dejar de planificar la adaptación basándose únicamente en el anuncio.

Lo que sí cambia el anuncio es el margen de maniobra disponible para tomar decisiones. Si el aplazamiento se confirma en los próximos meses, los negocios que todavía no hayan iniciado la adaptación tendrán más tiempo para hacerlo, y los que estuvieran negociando con proveedores de software podrán incluir ya en esa negociación los requisitos de la factura electrónica para hacer una única adaptación integral.

La recomendación práctica es mantenerse al tanto de cuándo se publica la modificación oficial y, en paralelo, aprovechar el margen de tiempo para elegir bien la solución tecnológica, valorando que sea compatible tanto con Verifactu como con la factura electrónica B2B. Hacer ambas cosas a la vez, cuando ya se tenga claridad normativa, es el escenario que el propio anuncio de Hacienda busca facilitar.

Si quieres revisar cómo afecta este cambio a tu sistema de facturación actual o cuándo y cómo deberás adaptarlo, en Arias Assessors podemos ayudarte a planificarlo correctamente.

Preguntas frecuentes sobre el aplazamiento de Verifactu

¿Cuál es la nueva fecha prevista para Verifactu?

Hacienda ha anunciado que plantea mover las obligaciones de Verifactu hasta octubre de 2028, coincidiendo con la entrada en vigor de la factura electrónica para los negocios que facturen hasta ocho millones de euros al año. Sin embargo, este aplazamiento todavía no está aprobado ni publicado en ninguna norma oficial.

¿Las fechas anteriores siguen siendo válidas?

Sí, mientras no se publique la modificación oficial. El reglamento sigue estableciendo el 1 de enero de 2027 para las empresas sujetas al Impuesto sobre Sociedades y el 1 de julio de 2027 para el resto de autónomos y pymes. Las fechas del anuncio no tienen efecto hasta que se aprueben formalmente.

¿Por qué Hacienda quiere sincronizar Verifactu con la factura electrónica?

Para evitar que los negocios tengan que realizar dos adaptaciones tecnológicas consecutivas sobre el mismo sistema de facturación. Si ambas obligaciones entran en vigor a la vez, el autónomo o la pyme puede hacer una única inversión que cumpla con los dos requisitos al mismo tiempo, reduciendo el coste y la complejidad del proceso.

¿Es el primer aplazamiento de Verifactu?

No. El año pasado también se aprobó un aplazamiento pocos meses antes de que venciera el plazo entonces vigente, que fijó las fechas de enero y julio de 2027. Es el segundo cambio de calendario que Hacienda plantea para esta obligación.

¿Qué diferencia hay entre Verifactu y la factura electrónica?

Verifactu regula los sistemas informáticos internos que generan y conservan los registros de facturación dentro del propio negocio. La factura electrónica, derivada de la Ley Crea y Crece, regula cómo se intercambian las facturas entre empresas y profesionales en operaciones B2B, exigiendo que se emitan y reciban en formato electrónico estructurado. Son dos obligaciones distintas que ahora Hacienda quiere hacer coincidir en octubre de 2028.

¿Qué negocios se ven especialmente afectados por tener que hacer dos adaptaciones?

Los más afectados son los que tienen integrados varios sistemas en uno: comercios con TPV y caja integrados, bares y restaurantes con comandas, cobros y facturación en el mismo entorno, y cualquier negocio donde la actualización del sistema de facturación implique tocar varios equipos o programas a la vez. Para estos negocios, hacer dos adaptaciones consecutivas puede suponer un coste significativamente mayor que hacerlo todo de una vez.