02 Mar Uno de cada cuatro negocios nacidos durante la pandemia logra consolidarse pese a los costes y la falta de financiación
Un estudio reciente sobre el tejido empresarial español revela que solo uno de cada cuatro negocios creados durante la pandemia ha conseguido consolidarse de manera sostenible, mientras que la mayoría continúa enfrentando dificultades importantes para crecer o incluso sobrevivir. Los principales obstáculos señalados son los altos costes operativos, la falta de acceso a financiación y la presión burocrática sobre las pequeñas empresas y los autónomos.
La realidad de los negocios surgidos entre 2020 y 2022
El análisis, que recoge datos de iniciativas empresariales impulsadas entre 2020 y 2022, muestra que el contexto económico posterior a la crisis sanitaria ha sido especialmente exigente para los nuevos emprendedores. Aunque la creación de empresas aumentó en esos años —impulsada por nuevas oportunidades y cambios en la demanda—, la capacidad de estos negocios para mantenerse en el mercado ha sido heterogénea.
De los negocios analizados, alrededor del 25 % ha logrado consolidarse, entendiendo por ello mantener un crecimiento estable de clientes, facturación y presencia en su sector, mientras que el resto está estancado o ha tenido que cerrar.
Obstáculos que frenan la consolidación
Los factores que más han condicionado la viabilidad de los negocios nacidos durante la pandemia coinciden con retos clásicos para autónomos y pymes, si bien se han visto intensificados en los últimos años:
Altos costes operativos: El incremento de los costes de suministros, alquileres y materias primas ha lastrado la capacidad de muchos negocios para equilibrar sus cuentas.
Falta de financiación adecuada: Aunque existieron programas públicos y ayudas específicas, muchos empresarios han señalado la dificultad de acceder a financiación a condiciones asumibles para invertir en crecimiento o innovación.
Carga burocrática: La gestión administrativa y la adaptación a cambios normativos continúan siendo obstáculos que absorben recursos y tiempo, especialmente para empresas con equipos reducidos.
Sectores más afectados y resilientes
El informe destaca que algunos sectores han sufrido más que otros a la hora de consolidarse. Las actividades vinculadas a hostelería, comercio tradicional y servicios presenciales son las que han mostrado mayores tasas de cierre o estancamiento, debido en parte a la competencia de modelos digitales y a la sensibilidad de su demanda a los cambios en el consumo.
En contraste, sectores con mayor componente tecnológico o digital presentaron mejores tasas de supervivencia y crecimiento, apoyados por una demanda más estable y, en algunos casos, por una mayor facilidad para adaptarse a cambios operativos.
Implicaciones para autónomos y pymes
Para los trabajadores por cuenta propia y las pequeñas empresas que han nacido o se han consolidado en los últimos años, este panorama supone un recordatorio de que la resiliencia empresarial no depende solo de una buena idea, sino de la gestión eficaz de recursos, financiación y estrategia de crecimiento.
La elevada proporción de negocios que no han logrado consolidarse subraya la importancia de contar con:
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Planificación financiera sólida, con especial atención a la gestión de liquidez y previsión de costes.
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Acceso a líneas de financiación adaptadas a las necesidades reales de pymes y autónomos.
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Capacidad de adaptación operativa, especialmente frente a cambios en el entorno económico o en el comportamiento del consumidor.
Qué puede hacer un negocio para aumentar sus posibilidades
Ante este contexto, los expertos aconsejan a los emprendedores y a pequeñas empresas que revisen sus planes de negocio con regularidad y adapten su estrategia de acuerdo con las condiciones del mercado:
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Optimizar los costes fijos y variables.
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Buscar asesoramiento especializado para mejorar la estructura financiera.
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Aprovechar recursos y programas de apoyo (públicos o privados) que puedan facilitar acceso a financiación o formación estratégica.
La consolidación de un negocio no es automática tras su lanzamiento; requiere una gestión activa y una visión a medio y largo plazo. Entender los retos actuales y anticiparse a ellos puede marcar la diferencia entre mantenerse en el mercado o quedar rezagado.